Adicción a las redes sociales


Adicción a las redes sociales es una frase que se usa a veces para referirse a alguien que pasa demasiado tiempo usando Facebook, Twitter y otros medios de comunicación social de tal manera que su uso excesivo interfiere con otros aspectos de la vida cotidiana de la persona.

Adicción a las redes sociales

No hay ningún reconocimiento oficial médico de adicción a las redes sociales como una enfermedad o trastorno.

Sin embargo, el cúmulo de conductas asociadas con el uso excesivo o frecuente de las redes sociales se ha convertido en un tema que ha generado mucha discusión e investigación

Definición de adicción a las redes sociales

Adicción generalmente se refiere al comportamiento compulsivo que conduce a los efectos negativos. En la mayoría de las adicciones, las personas se sienten obligadas a realizar ciertas actividades tan a menudo que se conviertan en un hábito nocivo, que luego interfiere con otras actividades importantes como el trabajo o la escuela.

En ese contexto, un adicto a las redes sociales podría ser considerado alguien con una compulsión a utilizar los medios sociales en exceso, revisando constantemente actualizaciones de estado de Facebook o “revisando” perfiles de la gente en Facebook, por ejemplo, durante horas.

Pero es difícil decir cuándo la afición por una actividad se convierte en una dependencia y cruza la línea en un hábito perjudicial o adicción. ¿Pasar tres horas al día en Twitter, leyendo al azar tweets de extraños significa que eres adicto a Twitter? ¿O pasar unas cinco horas?. Se podría argumentar que sólo estaba leyendo titulares de noticias o actualizaciones necesarias para estar al día en su campo de trabajo, ¿no?

Los investigadores en la Universidad de Chicago concluyeron que la adicción a los medios de comunicación social puede ser más fuerte que la adicción al tabaco y el alcohol tras un experimento en el cual grabaron las ansias de varios centenares de personas durante varias semanas.

Los antojos por los medios sociales resultaron ser clasificados por delante de los antojos por los cigarrillos y alcohol.

Y en la Universidad de Harvard, los investigadores usaron en las personas máquinas de MRI funcionales para escanear sus cerebros y ver qué pasa cuando hablan de sí mismos, que es una parte fundamental de lo que hacen en los medios sociales. Encontraron que la comunicación de auto-revelación estimula centros de placer del cerebro como lo hacen el sexo y la comida.

Muchos clínicos han observado síntomas de ansiedad, depresión y algunos trastornos psicológicos en las personas que pasan mucho tiempo en línea, pero se ha encontrado poca evidencia demostrando que los medios sociales o que el uso de Internet ha causado los síntomas.

¿Casado con las redes sociales?

Sociólogos y psicólogos, mientras tanto, han estado explorando el impacto de las redes sociales en las relaciones reales, especialmente el matrimonio, y algunos han cuestionado si el uso excesivo de los medios sociales podría desempeñar un papel en el divorcio.

El Wall Street Journal desmentido informes que 1 de cada 5 matrimonios fueron arruinados por Facebook, observando que parecía no haber ninguna evidencia científica de dichos datos.

Sherry Turkle, investigadora en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, ha escrito extensamente sobre el impacto de las redes sociales en las relaciones personales, teorizando que éstas realmente debilitan los lazos humanos. En su libro Alone Together: Why We Expect More from Technology and Less from Each Other, ella narra algunos de los impactos negativos de estar constantemente conectado por la tecnología, que paradójicamente esto puede provocar que la gente se siente más sola.

Otros investigadores han concluido que las redes sociales pueden hacer sentir mejor a la gente sobre sí misma y más conectada con la sociedad.

Trastorno de adicción a Internet

Algunas personas consideran el uso excesivo de las redes sociales simplemente como la última forma del “Desorden de Adicción a Internet” un fenómeno sobre el que se comenzó a escribir en la década de 1990 cuando el uso de Internet se estaba empezando a difundir.

Incluso entonces, la gente teorizó que el uso intensivo de Internet podría disminuir el rendimiento de las personas en el trabajo, en la escuela y en las relaciones familiares.

Casi 20 años después, todavía no hay ningún acuerdo que el uso excesivo de Internet o de servicios de redes sociales es patológico o debe ser considerado como un desorden médico.

Algunos han solicitado a la American Psychological Association (Asociación Americana de Psicología) para agregar la adicción a Internet a la Biblia oficial de los trastornos médicos, pero hasta ahora se ha negado la APA.

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