Una semana sin revisar Facebook. Esto he aprendido…


¿Pasarías una semana completa sin revisar tu cuenta de Facebook? Esto es lo que he hecho y te cuento lo que he aprendido.

Actualmente a diario vivimos llenos de tecnología, es casi imposible que puedas vivir desconectado de tu smartphone una vez que has aprendido a usarlo bien y conozcas las posibilidades que éste te ofrece, especialmente las de entretenimiento y cuando dispones de una conexión a internet.

Facebook es uno de los sitios web más visitados en el mundo también su aplicación es una de las más usadas, por casi dos mil millones de personas. De hecho puede que tú o yo lo visitemos muchas veces al día, a veces como un simple vicio en el cual el cerebro nos impulsa a revisar, aunque no haya nada interesante.

Hay personas que pasan siempre conectadas a esta red social y no pueden vivir sin ella. Es la verdad, así nos hemos vuelto dependientes de ella.

Para demostrar que se puede escapar de este círculo vicioso, he pasado una semana sin revisar mi cuenta personal de Facebook (que no sin conexión a internet, sino no estuviera escribiendo esto).

Una semana sin revisar Facebook. Esto he aprendido...

Estas son mis conclusiones luego de este experimento:

Pierdes menos tiempo

Alguien dijo una vez que con el tiempo revisar tu cuenta de Facebook se vuelve algo así como una necesidad, necesitar revisar qué hay aunque no sea nada nuevo pero eso te deja satisfecho por un momento.

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Sin embargo, si te pones a pensar en cuánto tiempo gastas a diario en ello, te sorprendería saber que muchas personas pasan una hora o más diaria solo en esa tarea.

Evitarlo puede ayudarte a recuperar ese tiempo que pierdes.

Te vuelves más productivo

Como no ocupas tu tiempo en Facebook puedes ocuparlo en otras actividades que te ayuden a ser una mejor persona o a realizar de mejor manera tu trabajo.

Te ocupas de lo tuyo

En lugar de concentrarnos en lo que realmente necesitamos, tenemos la triste tendencia de concentrarnos en los asuntos de los demás cuando revisamos los perfiles de otras personas.

Dejar de ocuparte en ver lo que otras personas hacen te dará lugar a ocuparte de tus propios asuntos.

Te concentras mejor

Puede que estés trabajando, estudiando o simplemente conversando con alguien más y entonces sientes la necesidad de revisar tu cuenta. Eso te desconcentra y en ocasiones hasta te distrae de hacer las cosas bien.

Dedicas más tiempo a tu familia

Dedicarle menos tiempo al Facebook es dedicarle más tiempo a tu familia.

Te estresas menos

No sientes la necesidad de conocer las novedades que puedan haber sucedido, lo que otras personas hacen, lo que tienen o dónde andan. Eso te libera emocionalmente para estar más tranquilo.

Dejas de depender emocionalmente de los demás

Sobre todo, cuando alguien dice que le gusta lo que publicas, tus fotos o te deja un comentario y te sientes bien. Pero también es cierto que te sientes mal cuando la gente no lo hace, o peor aún cuando te critican.

Entiendes que no necesitas la aprobación de nadie para ser feliz.

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Dejas de compartate con los demás

Cuando evaluamos nuestras vidas, nos influyen las comparaciones sociales. ¿Cómo me va la vida en comparación con los demás? Facebook juega un papel muy importante en estas comparaciones. Quieres ser mejor que tus amigos, quieres tener más cosas que ellos. etc.

Contemplas la realidad

Las redes sociales, y en especial Facebook, son un canal sin pausa de buenas noticias, un flujo constante de vidas editadas que distorsiona nuestra percepción de la realidad. Debes entender que aquí las personas aparentan ser más felices de lo que en realidad son.

Eso te lleva a contemplar la vida tal como es y a vivirla como un ser humano, a veces infeliz y con defectos, pero con los pies sobre la tierra.

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